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El coco: la fruta “mil usos”

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¿Alguna vez te has percatado de la cantidad de usos que el ser humano ha sido capaz de darle al coco?

Nos bronceamos con su aceite, utilizamos este mismo para sazonar y cocinar nuestros alimentos, bebemos su líquido, incluso extraemos su leche para consumirla, rellenamos nuestros cojines de su fibra y también usamos esta última para mejorar los cultivos, y por supuesto, sería imperdonable olvidar lo delicioso que es comer su carne ya sea al natural, con limón y chile o deshidratado.

Probablemente se te haya ocurrido alguna otra aplicación que olvidé mencionar, y es que el coco pareciera tener usos infinitos. De hecho, forma parte de algunas culturas, como la india y la vietnamita. Así, esta fruta no sólo tiene un sinnúmero de aplicaciones, sino que los beneficios para el organismo cuando se consume en cualquiera de sus formas comestibles, ¡son gigantescos!

 

Ahora bien, ¿sabes lo que es el coco?

La palabra coco, según numerosas investigaciones, surgió hace varios siglos, a mediados del milenio pasado, en la Península Ibérica. Se cuenta que los portugueses llamaron así a esta fruta ya que en su idioma significaba “mueca”, refiriéndose al aspecto de la cáscara de coco que, con sus tres hoyos en la superficie, asemeja una cara tenebrosa.

Actualmente, éste es considerado fruta y semilla, no una nuez, como muchos creen. Los expertos en botánica lo clasifican como “drupa seca”. Las drupas son aquellos frutos que tienen una capa carnosa externa protegiendo a la semilla, como los duraznos y las ciruelas. No obstante, como la parte exterior en este caso es fibrosa y no se come, se le agregó la palabra “seca”.

A pesar de que no se tiene claro aún cuál es el origen de esta fruta, se han encontrado restos de ella tanto en Sudamérica como en el Sur de Asia que datan de hace millones de años. En este último lugar, específicamente en Melanesia y Polinesia, se sabe que los lugareños tenían una dieta alta en grasas provenientes del coco. A pesar de ello, su salud era buena y no existían las enfermedades degenerativas, que suelen relacionarse con el alto consumo de grasas. De hecho, se ha comprobado que los ácidos grasos del coco incluso ayudan a combatir las bacterias que se encuentran en nuestra boca.

¡No pierdas de vista nuestro blog ya que próximamente te compartiremos más información sobre el coco y sus numerosos beneficios y versatilidad!